Ya sea en la oficina o en la sala de espera de un aeropuerto: los sillones y bancos de alta calidad representan un oásis del descanso dentro de un mundo ajetreado. En ellos podemos repostar energía, desarrollar nuevas ideas y recomponernos. Y ¿quién sabe? ¿En qué medida la calidad de los sillones en los que nos sentamos influyen en la calidad de nuestras ideas y de nuestra comunicación?