Con un tiempo de servicio medio de 7.500 horas y 3.000.000 kilovatios-hora, la central eléctrica produce aproximadamente el consumo de corriente anual de Wilkhahn y aprovecha el calor generado directamente como energía de calefacción. De este modo la central alcanza un nivel de eficiencia del 82%. La característica especial: en lugar de petróleo o gas se utiliza aceite vegetal como portador energético, en cuya combustión no se libera más CO2 que el que fue previamente asimilado por las plantas. De acuerdo con el método de cálculo -reconocido internacionalmente- del instituto "Öko" en Darmstadt, Wilkhahn reduce así las emisiones de CO2 en su sede central de Bad Münder en al menos un 78% y, en relación con todos sus centros productivos en todo el mundo, en un 69%. En esta cifra ya se han tenido en cuenta las emisiones de CO2 generadas en la producción del aceite vegetal.